Portada del disco

SUPER FUNKY EXPRESS:

Este es el disco que siempre soñé grabar. Una pasada en todos los aspectos: Grandes músicos, grandes canciones y el apoyo de Blubster Records.

La mezcla perfecta. El trabajo de preproducción fue intenso. Muchos ensayos para hacer sonar bien los temas y para trabajar bien los arreglos.

Probé diferentes grooves y fills en cada canción hasta encontrar el más adecuado. Cuando grabamos las demos me di cuenta que el material era soberbio. A todo el mundo le encantó.

Me reuní con Pablo y Alfredo Soto de la compañía de discos y les comenté que tanto Stevie y yo mismo nos sentíamos incapaces para producir el disco. Necesitábamos alguien especialista en este estilo musical, y en España me parecía difícil encontrar al productor idóneo. Emilio Castillo de “Tower of Power” era ideal pero era difícil cuadrar las fechas con él debido al calendario de su banda. Hablé con Eliot Lewis y Freddy V de “Average White Band” pero el primero estaba de gira con “Hall & Oates” y Freddy con AWB. Fue Freddy quien me recomendo a Molly Duncan legendario saxofonista de “Average White Band” y compositor de la mítica canción “Pick up the Pieces”, y que además vivía en Palma de Mallorca.

Nada más hablar con Molly me dí cuenta que era la persona adecuada. Además de producir el disco grabaría también los saxos y arreglaría la sección de metales.

Comenzamos la grabación de las baterías en los estudios M 20 de Madrid, con el Técnico de Sonido, tristemente desaparecido “Big Simon”. ¡Que maravilla de técnico! Impecable en su trabajo. ¡Como microfoneaba la batería!  Molly y él sacaron lo mejor de mí como músico.

Era una delicia el sonido de la batería en el control y en las escuchas. Disfruté como nunca grabando este disco. Grabé del tirón dos tomas de cada canción y Molly eligió la que más le gustó o mezcló partes de ambas.

“Take or leave it” era el tema mas delicado de grabar. Molly vino con el teclado grabado. Estaba tocado ligeramente por detrás de la claqueta, y era indispensable una mayor concentración para conseguir una buena toma con un buen “feeling”. En M 20 grabamos algunas guitarras y alguna línea de bajo y el resto se grabó en los Estudios “Renou de Fons” de Tolo Servera.

Cuando escuché el trabajo terminado me quedé con la boca abierta. ¡Que gran trabajo el de Molly, Tolo y todos los músicos que participamos en la grabación! A diferencia de otros discos que he grabado y después aparcado en las estanterías, éste sigo escuchándolo y disfrutándolo habitualmente. Espero volver a trabajar con este equipo de nuevo.

Para la grabación utilicé una batería “Premier Series” y platillos “Meinl” de la serie “Byzanze”. También tres cajas “Ludwig”: dos “Black Beauty” de 13” y 14”, y una “Supraphonic” de 14”x 5 y ½,  la caja más utilizada en los estudios de grabación en la historia. 

 

Luis García.